Cómo salir de un trabajo que te apaga para recuperar la ilusión viviendo de algo que te represente
O lo que es lo mismo: cómo vivir a tu puta bola.
Sabes que tienes más dentro, pero no sabes cómo sacarlo ni dónde coño ponerlo.
La mala noticia es que tener mucho dentro no basta. La buena es que puedes empezar a darle salida y encontrar sentido a lo que haces cada día.
Ponerle nombre a ese valor que todavía no estás viendo puede ayudarte a confiar más en ti. Ordenar tus ideas, tu experiencia y entender qué puedes ofrecer, a quién y para qué, te ayudará a dejar de dar vueltas como un hámster en su jaula.
Pero también te llevará a un lugar más peligroso: empezar a darte permiso para ganarte la vida sin tener que renunciar a una parte de ti y sin esperar a que todo el mundo lo entienda.
¿Y sabes qué buscamos con un viaje así?
Poder irte a dormir cada día en paz con lo que estás haciendo 8 horas al día.
Solicitar A tu puta bola ↗Enviar la solicitud no implica contratar ni pagar nada.
Que tu próxima dirección
la elijas tú.
Dejar de dar vueltas como una lavadora con ansiedad.
Acostarte sin quince vidas posibles peleándose en tu cabeza. Tener una dirección que te ilusione y razones propias para elegirla. Algo tuyo que te represente.
Aterrizar ese «quiero vivir de algo que me llene».
Saber qué puedes ofrecer, a quién y para qué. Darle una forma viable y dejar de frustrarte cada vez que le preguntas a ChatGPT.
Que tu vida personal y profesional dejen de pelearse.
Como dos borrachos a las dos de la madrugada. Elegir un proyecto que encaje con cómo quieres vivir, sin equivocarte metiéndote en otra cárcel con tu propio logo.
Volver a tener ganas.
Ilusionarte con algo más que el viernes, el puente y las vacaciones. Sentir orgullo al pensar: «Esto tiene que ver conmigo. Aquí sí tengo algo que dar».
Confiar en tus decisiones, también cuando te acojones.
Que un mal día no se convierta en «la he vuelto a cagar». Distinguir una piedra en el camino de una dirección que ya no quieres, sin pedirle al mundo que decida por ti.
Que tu idea se sostenga fuera de tu cabeza.
Saber qué pasa cuando la pones delante de personas de carne y hueso. Ganar confianza con respuestas reales, sin mandar tu nómina a tomar por culo.
No me creas a mí.
Escúchales a ellos.
«Le das luz donde no había nada».
Diego
«Esto estaba dentro de mí siempre. Lo que pasa es que yo no he visto esto hasta que llegaste tú».
Carlos
«He conseguido salir del embudo en el que estaba metido, del enredo ese».
Dani
«Una sensación de alivio, de paz, de tranquilidad. Ya sabes hacia dónde estás encaminado y lo que quieres».
Esteban
«Se pueden conseguir las cosas sin darle tantas vueltas a la cabeza, sin comerte tanto el tarro».
Iván
Cada experiencia es personal. El punto de partida y los resultados pueden variar.
Moverte no es avanzar.
Pasé diez años en la Policía Nacional. Plaza fija. El sueño español cumplido. Pero no quería seguir tirando mis mejores años en un trabajo que me apagaba. Sé lo que pesa elegir salir de ahí.
¿Sabes qué he aprendido después de tantos palos de ciego?
Que tener ganas y capacidad no sirve de mucho si no sabes dónde ponerlas.
Monté April Wines buscando libertad. Acabé construyendo una cárcel con logo.
19 años de artes marciales también me enseñaron a confiar en mis decisiones. Hoy esa experiencia forma parte de cómo te ayudo a confiar en las tuyas. Sin ir al tatami a darte de hostias.
No basta con saber qué quieres. Pero tampoco se trata de echarle cojones a cualquier cosa.
Mi problema fue aprenderlo todo desordenado y a base de hostias.
Hoy soy ese colega legal que te ayuda a poner las piezas en orden. Que te dice lo que ve, aunque no sea lo que esperabas oír. Y que no hace por ti la parte que te toca hacer.
Claridad, dirección, cojones y fe. Esa es mi promesa.
Que vuelva la ilusión.
No quieres pasarte la vida deseando que llegue el viernes. Quieres que lo que haces tenga algo que ver contigo.
Un proyecto que te ponga cachondo. Algo que te hinche el pecho al pensar: «Esto lo estoy construyendo yo y lleva mi puto sello».
Saber qué puedes aportar. Elegir por ti, aunque otros no lo entiendan. Empezar a vivir de algo propio sin dejar tu trabajo de golpe.
Eso es empezar a vivir a tu puta bola.
Solicitar A tu puta bola ↗Sin cobro ni compromiso de contratación al enviar la solicitud.
